Alexander McQueen, SS 2010

Alexander McQueen, SS 2010

Si alucinamos con las sandalias  tribales de la pasada temporada de LV, esto es el colmo. Es la propuesta zapatil de Alexander McQueen para la próxima temporada de Primavera-Verano 2010, que pudo verse en París.

Me pregunto cuán fina es la línea que divide el nombre y el buen gusto.  Estaréis de acuerdo conmigo que no todo lo que tiene una marca o un nombre reconocido tiene porqué ser bonito, ¿no? Aquí, por mi parte, tengo un ejemplo bien claro.

Me llamo Alexander McQueen, y como todo el mundo me conoce, me siento en pleno derecho de tomaros un poco el pelo y construir unos cuadros perfectamente surrealistas e inponibles para vuestros –pobres- pies.

Siguiendo con el seguro que más que preciado y apreciado martirio:

imagenes_00730m_da5c862c

Estoy de acuerdo, la moda se acerca cada vez más al arte. Estos ¿zapatos?, estas obras de arte, tienen un trabajo de diseño y de elaboración dignos de admirar, son originales, arquitectónicos y muy trabajados. Se merecen un respeto, pero son feos e imposibles. Me hacen falta mil madres y dos mil Alejandros para convencerme de tal inversión.

¿Cuánta dosis de milagro de la ingeniería moderna habrá hecho falta?

00910m

91503623_10.preview

00230m

¿Será verdad que ya no saben qué hacer? El espectáculo de las pasarelas se aleja cada vez más de la vida real y de los pies que pisan las calles reales, para pasar a ser simplemente eso, puro espectáculo.

01000m

Ahí están, listos para que algunas de las superfashionistas, las de “moda por moda, no por buen gusto” los luzcan en sus famosos blogs.